DiverSA | ¿Qué son los sesgos inconscientes y por qué surgen?

El ambiente y las relaciones que se establecen entre él y las personas genera 11 millones de bits de información por segundo. La capacidad de asimilación y creación de respuesta ante esta cantidad de información provoca que nuestro cerebro sólo pueda procesar una pequeña parte.

Ante este contexto, nuestro cerebro recurre a filtros y atajos mentales que le permiten tomar decisiones de forma rápida y eficaz. Esos filtros y atajos son lo que se conoce como “Sesgos inconscientes”.

Los sesgos inconscientes pueden crear impresiones respecto a una persona o situación, en ocasiones erróneas, y que marcan posibles comportamientos discriminatorios.

Sin embargo, los sesgos inconscientes pueden convertirse en una amenaza para la diversidad y la inclusión. Su influencia en los departamentos de Recursos Humanos o equipos de trabajo puede provocar efectos negativos para las personas – en forma de estereotipos, prejuicios e, incluso, conductas discriminatorias - y la propia empresa.

La gestión de la diversidad en la empresa se enfrenta al reto de trabajar los sesgos inconscientes. Vivimos en una sociedad diversa, en la que conviven tantos tipos de diversidad como personas. El punto de partida para las empresas es tomar conciencia de ellos e identificar cuáles son útiles y cuáles pueden tornarse en negativos a la hora de poner en valor la diversidad, en la toma de decisiones y en la generación de entornos laborales inclusivos.

DiverSA | La diversidad, más que un punto de partida

La suma de las características visibles de la persona (étnico-raciales, género, edad, etc.) y de la trayectoria y experiencias vitales (habilidades, experiencia laboral, etc.) hace irrepetible a cada persona. Esta realidad es lo que se ofrece a las empresas y es lo que los sesgos inconscientes pueden distorsionar o dificultar a la hora de un acceso al mercado laboral en igualdad de derechos y oportunidades.

La riqueza que supone la diversidad se torna en valor cuando se gestiona. Ante este contexto, las políticas sociales y empresariales de gestión de la diversidad tienen que partir del reconocimiento de que las diferencias son siempre una fuente de oportunidades. Por tanto, la gestión responsable del capital humano implica garantizar condiciones libres de discriminación y trabajar en cómo influyen los sesgos inconscientes en nuestro entorno sociolaboral.

Esta acción se enmarca dentro del proyecto DiverS.A: Gestión de la diversidad cultural en la empresa, de la Fundación La Merced Migraciones, cofinanciado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Fondo Social Europeo.