La importancia de incluir el “duelo migratorio” en la enseñanza del español a personas migrantes y refugiadas

Claudio Álvarez

Las personas migrantes y refugiadas que llegan a España necesitan romper la primera barrera, la idiomática, para comenzar sus caminos de inclusión e integración plenas. El aprendizaje del español les posibilita un mayor conocimiento sobre la sociedad y les dota de herramientas para saber desenvolverse en la vida cotidiana, entre otros beneficios. Sin embargo, el punto de partida de este recorrido es distinto en cada persona en la realidad del duelo migratorio.

Tener en cuenta esta realidad también en la elaboración de materiales y la gestión del aula, ayuda a que las personas migrantes adquieran estas competencias que necesitan y cumple con la misión de acogerlas y atenderlas de forma integral.

Por una parte, las personas migrantes y refugiadas encuentran en las Aulas de Español “un sitio de paz y seguridad donde no van a ser juzgados y donde su nivel inicial y bagaje educativo previo no importan” . Así lo describe Miguel Vivanco, profesor de español en la Fundación La Merced Migraciones, que también valora el componente comunitario que les aportan las sesiones.

“Además, la mayoría de nuestro alumnado ha viajado solo. Las clases son un lugar donde se teje una red de apoyo. Es muy gratificante ver cómo, poco a poco, se van abriendo a los demás en el aula, hasta verlos hablando de camino al autobús o quedando para hacer deporte juntos”.

Una enseñanza que acoge el duelo migratorio

Miguel explica que este fenómeno posee más de una repercusión en las personas migrantes y refugiadas. “El duelo es un proceso natural de reorganización de la personalidad al perder algo significativo” , subraya.

Así, la enseñanza del nuevo idioma mejora si integra en su propuesta de formación una gestión del grupo y de la didáctica que tenga en cuenta el duelo migratorio. Y es que, el duelo migratorio también puede afectar psicológicamente a los/as alumnos/as.

“El duelo migratorio tiene características propias, como por ejemplo que es un duelo parcial, ya que - a diferencia del duelo por la muerte de un ser querido - el ‘objeto’, el país, sigue estando ahí; puede conllevar regresiones psicológicas por el bloqueo que supone afrontar situaciones nuevas para las que el individuo puede no tener recursos… y es absolutamente necesario que el docente lo tenga en cuenta, tanto para diseñar sus unidades didácticas como para gestionar el aula”.

Trabajar una “pérdida de pérdidas” desde la aceptación en la diversidad

El duelo migratorio supone una “pérdida de pérdidas” , como añade Miguel, citando a Joseba Achotegui. Esas múltiples pérdidas - la familia, la tierra, la cultura, la lengua, el estatus, el grupo étnico y la seguridad – generan unos contenidos que el Marco Europeo de Referencia de las Lenguas estipula que se deben enseñar en los niveles iniciales.

“Pongamos por ejemplo el duelo por el estatus. Una de nuestras alumnas en su país puede que fuera farmacéutica, también madre, hermana, compañera de alguna actividad de ocio, amiga, hija… Al llegar a nuestro país le sucede lo que se llama “la disminución del nombre” : aquí no es nada de todo eso”, desarrolla el profesor de La Merced.

“El/la docente, desde el primer día, teniendo en cuenta el duelo por el estatus, debe preguntar por su profesión y recordarla siempre que salga el tema. Ha de conseguir poner muchas cosas tras la palabra “soy” : ‘me llamo Djibril, soy de Guinea y soy electricista’. Habitualmente, no reconocen sus actividades previas como profesiones, como cuando vendían por la calle: ‘¡Ah, eres vendedor!’”

La enseñanza orientada, por ejemplo, hacia la elaboración de un perfil laboral, tiene en cuenta las características de personalidad que se les enseñan, como tranquilo, nervioso, divertido, trabajador, estudios. “Sin embargo, puede ocurrir que nuestros alumnos se autodefinan como trabajadores o estudiosos cuando ellos saben que no es como los estamos conociendo” , añade.

Esta situación puede generar un conflicto personal o dentro de la clase, si se dicen entre ellos que no son ciertas esas cualidades positivas que se están atribuyendo. Teniendo en cuenta esta situación, podemos trabajar un ejercicio previo a asignarse estas características de personalidad, donde tenemos que unir frases adversativas: Juan es muy trabajador PERO  este fin de semana no va a hacer nada; Gloria es muy vaga PERO  mañana va a trabajar mucho.

De esta manera, permitimos que alguien, de forma natural, y sin tratar el tema directamente (no es nuestra función) se acepte de maneras diversas y pueda admitir que es una persona trabajadora pero que ahora no se concentra fácilmente. Con un ejercicio tan simple, estamos rompiendo el pensamiento dicotómico y absolutista “todo bien” o “todo mal” y previniendo conflictos en el aula.

Una herramienta para su vida en España

La programación de Aulas de Español busca aportar realidad a las situaciones que los/as alumnos/as se van a encontrar. Tanto es así, que las tareas finales que el alumnado va a tener que realizar se corresponden con aquellos trámites o acciones que están en su vida diaria en los primeros seis meses de su estancia en España: rellenar sus datos en impresos como el del empadronamiento en formato papel y en web; comprender una receta e ir a la farmacia o al médico; hacer un boceto de currículo y un perfil laboral; saber comprar por Internet o abrir un perfil en una app de búsqueda de piso.

La llegada de la pandemia trasladó toda la enseñanza al campo online. Durante el confinamiento, el equipo de educativo emprendió “una digitalización en tiempo récord de materiales, cambios de metodología y un salto al vacío” . Ese “salto”, como lo llama Miguel, ha merecido la pena y, además, les ha sorprendido la capacidad que han mostrado los/as alumnos/as para “convertir el móvil en su escuela”. Resalta que, incluso, “ha habido alumnos que han aprendido a leer, por primera vez en su vida, a través de docencia online”.