“Solidaridad de Responsabilidades”: formación y sensibilización para una mejora de la integración de los colectivos vulnerables

Claudio Álvarez

La Fundación La Merced Migraciones acuñó y definió el término “solidaridad de responsabilidades” en 2009 para recoger compromisos vinculados a la capacitación, formación, cooperación y al trabajo en red en una sola idea, muy reconocible y transferible.

Con este proyecto, la entidad cree necesaria la aceptación y valoración de cada profesional del encargo social respecto a las personas en necesidad de protección internacional.

Conscientes de la complejidad de la tarea, esta se aborda desde la complementariedad de miradas. Por eso, frente a la competencia de competencias, se propone la “solidaridad de responsabilidades”.

Se pretende formar y sensibilizar a profesionales y agentes clave implicados en los procesos de integración de colectivos vulnerables (infancia, víctimas de trata y personas LGTBI+) potenciales beneficiarios de Protección Internacional desde un enfoque de infancia, de género y de Derechos Humanos, para la mejora de las prácticas en acogida, identificación, intervención psicosocial y sociojurídica, y trabajo en red.

Para todo ello, existe una red de entidades y expertos/as formadores/as implicados/as que trabajan por la mejora de las condiciones de vida de la infancia, personas víctima de trata y personas refugiadas pertenecientes al colectivo LGTBI+.

La red de organizaciones está coordinada por la Fundación La Merced Migraciones y formada por Accem, ACNUR, Amaranta, Cátedra Santander de los Derechos del Niño de la Universidad Pontificia de Comillas, Instituto Universitario de Migraciones de la Universidad Pontificia de Comillas, Save the Children, Sira y Unicef.

Es imprescindible que determinadas realidades se hagan visibles para diseñar respuestas adecuadas. Los Estados que quieren apostar decididamente por los derechos y principios democráticos han de ser capaces de mirar más allá de sus propias urgencias y necesidades, con voluntad de denunciar y reparar allí donde el dolor es más fuerte, actuando solidariamente y en consecuencia. Se trata de realidades difíciles, pero posibles de atender y un deber para los Estados hacerlo, con el fin de salvaguardar los derechos de colectivos vulnerables que han visto violados sus derechos más fundamentales.

Por otro lado, la experiencia de la organización prueba que las personas refugiadas son, por lo común, personas firmemente decididas a sobrevivir. Para contribuir, e incluso trabajar más allá de la supervivencia de estas personas, es fundamental eliminar de raíz los prejuicios y los discursos estigmatizadores, culturales o institucionales, que se centran en las dificultades en lugar de promover las fortalezas.

Desde la labor profesional y el quehacer ciudadano se posee un papel fundamental en el reclamo de las responsabilidades, en la visibilidad de la realidad de las personas refugiadas y en la búsqueda de la mejor respuesta posible a cada caso.

HITOS DEL PROYECTO SOLIDARIDAD DE RESPONSABILIDADES

Entre los hitos logrados en el recorrido del proyecto destacan:

• El desarrollo de una metodología de trabajo en red en la que está implicado un foro de organizaciones que trabajan por la mejora de las condiciones de vida de las personas víctimas de trata, de la infancia y las personas refugiadas desde hace 10 años.

• La incorporación de las diferentes perspectivas en la intervención y acogida, donde confluyen e interseccionan los enfoques de infancia, de género y de Derechos Humanos, definidos en la construcción compartida de criterios, materiales y contenidos formativos.

• Una metodología formativa que motiva la propuesta de acciones concretas de mejora, desde una construcción compartida desde cada cargo.

• La elaboración de una investigación que aproxima a la realidad desde una perspectiva de vulnerabilidad constituye una base práctica que permite la evaluación de la intervención.