Visita del Papa León XIV

La visita del Papa a Madrid: un llamado a tejer redes por la dignidad humana

El fin de semana del 6 al 7 de junio de 2026, el Papa León XIV ha visitado Madrid en una jornada histórica para la ciudad y para todas las organizaciones que trabajamos por la justicia social. Desde la Fundación Merced Migraciones tuvimos el privilegio de participar en un encuentro de entidades sociales, compartiendo este momento con otras organizaciones comprometidas con la transformación de nuestra sociedad. En ese encuentro pudimos escuchar el discurso de Khadry.

En su discurso el Papa señaló con claridad uno de los grandes retos de nuestro tiempo: “Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educación libre y de calidad, necesitamos trascendencia.”

Su mensaje central resonó con fuerza en quienes estamos sensibilizados en el ámbito de las migraciones: la necesidad de tejer redes con toda la sociedad para transformarla, respetando la dignidad humana y trabajando juntos por el bien común.

En su discurso en el parlamento ha dedicado especial atención a la realidad migratoria, recordando que nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano. Subrayó que la situación de migrantes y refugiados exige una respuesta que vaya más allá de la mera gestión de flujos: vías seguras y legales, acogida respetuosa e integración real, pero también el derecho a permanecer en la propia tierra. Porque nadie debería verse obligado a abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida.

Para quienes formamos parte de la Fundación Merced Migraciones, estas palabras no son solo un discurso: son el reflejo de lo que vivimos cada día junto a las personas que acompañamos. La visita del Papa nos renueva en el compromiso y nos recuerda que este trabajo, hecho en red y desde la dignidad, tiene sentido y urgencia.

Volvemos de esta jornada fortalecidos en la convicción de que no estamos solos. Compartir este encuentro con otras entidades sociales nos recuerda que la misión de acoger, acompañar e integrar a las personas migrantes es una tarea colectiva. Las palabras del Papa son un impulso para seguir construyendo puentes, sumando voluntades y trabajando, desde nuestra vocación mercedaria, por un mundo donde nadie sea descartado.